La violencia contra la mujer es muy frecuente, especialmente en situaciones de emergencias sanitarias, como la pandemia por COVID-19. Esta crisis amerita el confinamiento de la familia en el hogar, donde este tipo de violencia tiende a aumentar.  

Según datos aportados por el Observatorio Digital de Femicidios del Centro de Justicia y Paz (Cepaz), desde el 1 hasta el 31 de mayo de 2021 hubo en Venezuela 24 femicidios consumados, de los cuales 12,5% ocurrieron en Zulia.

Estas cifras encendieron las alarmas del equipo de Acción Campesina en la zona. De allí que, a través del Programa Tejiendo Puentes de Vida, que se ejecuta en la comunidad de Guarero, municipio indígena bolivariano Guajira de ese estado, se está realizando una serie de talleres y charlas comunitarias para concientizar sobre la importancia de frenar esta  lamentable estadística.

En la primera jornada realizada en el sector Wuituu, asistieron 21 participantes, miembros del pueblo Wayuu, de la parroquia Guarero, población limítrofe con Colombia.

Una de las participantes fue la señora Vilma Moreno de 32 años de edad, quien asegura que este tipo de actividades son muy importantes porque permite abordar de manera abierta una problemática que muchas veces permanece oculta.

“Para mí, como madre de familia es muy beneficioso porque al practicar lo aprendido podemos tener familias más sanas. Porque hay padres que maltratan a sus hijos y esto les afecta mucho psicológica y emocionalmente. Nos gustaría que nos dieran otra charla más profunda y orientada hacia la juventud”, manifestó.

Yaritza Fernández, promotora social del proyecto, dijo sentirse motivada y entusiasmada gracias a la buena receptividad de la comunidad:

“Nos decían que el tema fue muy bueno y que les sirvió para ellos identificar esos episodios de violencia, porque al desconocer esta información muchas veces podían sufrir violencia sin saberlo” expresó Fernández.

¿Qué es VBG?

La violencia basada en género (VBG) es cualquier acto que perjudique a una persona, basado en las diferencias de género entre hombres y mujeres. Comprende los actos que tienen como resultado un daño o sufrimiento físico, sexual o psicológico; así como las amenazas de tales actos, la coacción y otras privaciones de libertad. Tales actos pueden cometerse en público o privado. 

Las formas más comunes en las que se manifiesta son la violencia sexual y el acoso, la trata de personas, violencia por parte de pareja intima, violencia intrafamiliar , matrimonio infantil, mutilación genital y el feminicidio. Si bien hombres y niños también pueden sufrir este tipo de violencia, las mujeres y niñas en todo el mundo la sufren de manera desproporcionada. En otras palabras, mujeres y niñas por el solo hecho de serlo, corren mucho más riesgo de enfrentarse a estos tipos violencias.

Violencia de Género vs Costumbres

El pueblo Wayúu es binacional, el territorio indígena Wayúu abarca áreas en el sector venezolano y colombiano. Sus costumbres y tradiciones marcan el ritmo de la vida de sus habitantes.  

“Es por ello que en nuestra cultura, muchas las mujeres prefieren ser instruidas acerca de cómo superar una situación de violencia dentro del círculo familiar en lugar de denunciar a su agresor, porque pueden ser juzgadas muy duramente por el entorno, sentir mucha presión por parte de la familia del hombre si éste es detenido y hasta levantarle un coro (especie de juicio) que pudiera acarrearle más problemas a ella”, explicó la promotora social.

Es por ello que para Acción Campesina el impartir conocimientos sobre el derecho que tienen las mujeres, niñas y adolescentes a tener una vida libre de violencia, incluyendo la educación y atención en salud sexual y reproductiva, es fundamental y transversal en todos sus proyectos.

La promotora también resaltó la necesidad de fortalecer la autoestima de las mujeres participantes del proyecto Tejiendo Puentes de Vida.

“Es importante empoderarlas para que superen la situación en la que se encuentran. Por eso, nosotros como trabajadores sociales, debemos:

  • Escuchar atentamente, empatizar y no juzgar. 
  • Interesarse por saber cuáles son sus necesidades y preocupaciones. 
  • Dar crédito a sus vivencias y mostrar comprensión a su relato. 
  • Orientarla sobre cómo mejorar su seguridad. 
  • Apoyarla para que se ponga en contacto con las autoridades o un centro de apoyo a la mujer.”

Muy a menudo los efectos de la violencia perduran toda la vida. Evitarla es responsabilidad de todas y todos.

Violencia contra la mujer: Cuando el hogar deja de ser un lugar seguro
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