El 9 de febrero del año 1621, Francisco Cano Valero, juez poblador, fundó la capital del Municipio Urdaneta, con el nombre de San José de Siquisique. Para ese entonces, estaba a orillas del río el Sicar, a 110 km de la actual ubicación, establecida el 9 de agosto de 1623. El clima que la caracteriza es el semiárido, de condiciones especiales como la cercanía al desierto y la sequía prolongada. Su gente es noble y solidaria, según Héctor Pineda, cronista nacido allí. 

A pesar de las proezas que hace su gente para abastecerse de agua, los siquisiquenses no pierden su esencia. Siempre se ayudan entre ellos y a quien llega nuevo. En estos climas, el agua, fuente de vida, es de difícil acceso. Por lo tanto, la fundación Tierra Viva, Redsoc, Acción Campesina y la plataforma del Semiárido de América Latina trabajan en alianza para resolver este grave problema.

Siquisique tiene dos periodos de lluvia, en invierno, comienza en mayo, y el más intenso, en noviembre. Pero, como es una zona semiárida, podrían pasar de dos a tres años sin llover, de acuerdo con Francisco Calvani, representante de Acción Campesina en el proyecto Aqua. 

Hace tiempo los siquisiquenses buscaban agua en el río el Tocuyo

El cronista Pineda contó que antes del año 1946 no existía acueducto. La gente iba al río, tomaba el preciado líquido y lo llevaba hasta su casa. Cuando crecía la corriente, se ensuciaba, para filtrarla empleaban Jagüeyes. Consisten en huecos que realizaban a un metro del río para que la arena limpiara el agua. Algunas personas se encargaban de vender el recurso por este tratamiento que le hacían. Según él había una mejor administración.

Micro sobre la fundación de Siquisique por Jesus Dugarte

‘’La gente del campo no tiene acceso al agua, como en las ciudades, por eso aprendió a administrarla muy bien. Por ejemplo, la que se usaba para lavar, luego era destinada para regar las plantas o para los sitios donde estaban los animales’’.

Comunidad de Las Mulaticas organizada

Alrededor de los años cincuenta se construye el primer acueducto, que distribuía el vital líquido hacia las plumas públicas. Eran unos sistemas que llegaban hasta el pueblo, de modo que las personas podían abastecerse. 

A través del tiempo se distribuyeron las aducciones de agua a las casas, con derecho a un grifo por familia. Debido a la capacidad de la bomba para aquel entonces. El costo del servicio era un real (moneda en desuso, equivalente a cero cincuenta céntimos de bolívar). 

Alternativas de agua para Siquisique en la actualidad 

En la actualidad hay más de un grifo por familia, y a pesar de que el acceso al agua es un derecho fundamental, ya que garantiza una buena salud, higiene y la prosperidad de la agricultura, el deterioro de los acueductos no permite que llegue hasta los hogares. El método más común para abastecerse es contratar cisternas. Quienes no tienen formas de pagar, pasan penurias para hidratarse, cocinar, lavar y regar sus siembras. 

La recuperación de los acueductos abandonados resulta muy costosa, depende de un capital elevado, que no tienen las organizaciones que trabajan con la comunidad y muchas veces, ni siquiera la institución hidrológica. Por lo tanto, el proyecto Aqua, de la Fundación Tierra Viva, en alianza con Redsoc y Acción Campesina, tiene el propósito de buscar alternativas, como la reparación y equipamiento de los pozos artesanales a través de la organización comunal. Actualmente se está trabajando en el rescate de cinco pozos y un manantial.

Planificación en la comunidad San Rafael

Con la organización de la comunidad, las asociaciones civiles e instituciones encargadas de administrar estos recursos, los habitantes de la capital del Municipio Urdaneta pueden mejorar en gran medida su calidad de vida. 

Para Héctor Pineda, hay una incongruencia en la escasez del recurso, porque el río más caudaloso del estado Lara, El Tocuyo, pasa al lado de Siquisique. Para él lo que ha habido es una mala administración. 

‘’Francisco Tamayo comparó al río el Tocuyo con el Nilo para Egipto. Esto quiere decir que es de vital importancia para la agricultura’’. 

Huertos familiares y Aqua, proyectos en alianza

Para dar continuidad y materializar las iniciativas propuestas en el proyecto Aqua, cuyo alcance en cuanto a recursos financieros es muy reducido, Acción Campesina empezó a ejecutar a mediados del 2020, en las mismas comunidades, el Proyecto de Huertos Familiares. Así se promueve la parte productiva con la finalidad de que las familias gocen del alimento para el autoconsumo, a la par del equipamiento para la recuperación de las soluciones de agua.  

Entrega de herramientas a beneficiarios del proyecto Huertos Familiares en La Mulatica

Entre Siquisique y el caserío El Copey hay 20 kilómetros, camino donde están asentadas las comunidades beneficiadas de ambos proyectos. Son la Estación, las Veritas, Cauderales, Independencia, Río abajo, Las Mulatas, San Rafael. En cada una el proyecto ha logrado realizar articulaciones para la organización y búsqueda de soluciones de agua, así como entrega de herramientas para el manejo de la agricultura familiar y, la dotación para las fuentes hídricas.

Otras metas del proyecto de Aqua

Según Francisco Calvani, también se tiene previsto realizar actividades de reforestación y formativas para el manejo del recurso de forma integral, con el fin de que la comunidad comprenda el origen de las cuencas hidrográficas y su preservación. Según Calvani, la gente debe saber de dónde viene para así preservar el agua desde la fuente.

Siquisique: 400 años buscando soluciones de agua

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