En Venezuela, un paquete de toallas sanitarias de marca nacional, de 10 unidades, vale desde 0.80 dólares, hasta 2 dólares las importadas, según la información suministrada en la página web de una reconocida red de farmacias y uno de los establecimientos más concurridos por las consumidoras venezolanas. Todo esto mientras que el salario mínimo es de US $3,75, de acuerdo a la última actualización. Para una mujer de flujo moderado, esta cantidad de toallas alcanza para un solo período. Esto es un preámbulo de cómo las mujeres en el país sortean sus recursos para tener una menstruación digna y segura. 

Pobreza menstrual

La organización internacional Global Citizen, define la pobreza menstrual como la ausencia o carencia de los productos de higiene femenina (toallas sanitarias, tampones, papel higiénico, copa menstrual, jabones neutros), condiciones sanitarias (agua potable, aseo, manejo de desechos) y conocimiento requerido para la higiene menstrual. 

El 72 % de los hogares venezolanos tiene deficiencia en los servicios públicos, agua, electricidad, gas, aseo. En este mismo orden, el acceso al acueducto no garantiza suministro continuo de agua potable a todos los hogares: sólo 1 de cada 4 se sirve diariamente del agua en su vivienda, mientras que la gran mayoría puede disponer de este servicio solo ciertos días a la semana (59%) o algunas veces al mes (15%) Fuente: Encovi 2019-2020

Anuncio de Hidrocapital en noviembre de 2020

La misma encuesta de condiciones de vida, arrojó que el 60% de los hogares en el país, son liderados por mujeres, es decir que son ellas quienes aportan el mayor capital para suplir las necesidades básicas. 

Asegurar la higiene menstrual

Por su parte, UNICEF afirma que, la actual crisis económica en Venezuela, ha dificultado cada vez más el acceso a los servicios básicos, uno de ellos es el agua segura para el saneamiento, higiene y ambientes limpios para los niños, niñas y adolescentes y de todo el grupo familiar. La organización trabaja en estos temas con un foco central en los más vulnerables y considerando las necesidades específicas de la población migrante. Por ello, lleva a cabo el programa agua, saneamiento e higiene (ASH). Entre los componentes del mismo se encuentra el Manejo de Higiene Menstrual (MHM). 

El componente persigue que las niñas, adolescentes y mujeres tengan una salud e higiene menstrual adecuada. La misma consta de acceso a la salud, el bienestar, la igualdad de género, la educación, el empoderamiento de niñas y mujeres adolescentes y sus derechos. Por lo tanto, los baños limpios y el acceso a productos de higiene menstrual, junto a la educación, es fundamental para tener una vida digna. 

Así mismo, la Asociación Venezolana para una Educación Sexual y Alternativa (AVESA), recogió datos de la parroquia Fila de Mariches del Municipio Sucre, suministrada por 100 niñas, adolescentes y mujeres entre 9 y 45 años en plena pandemia por COVID-19, que arrojaron lo siguiente: 

  • 4 de cada 10 mujeres asume una clara insuficiencia para alcanzar la óptima higiene menstrual, en función de dificultades económicas o escasez de productos en el mercado (56,6%) que las lleva a buscar alternativas no aceptables de manejar la higiene e inciden en el regular desenvolvimiento de su rutina durante el periodo menstrual. Además, el nivel de conocimiento requerido para la higiene menstrual también es insuficiente.
  • 9 de cada 10 mujeres son pobres menstruales y 1 de cada 10 tiene una condición de pobreza menstrual extrema.
  • 4 de cada 10 mujeres no puede comprar productos de aseo menstrual.
  • 5 de cada 10 no puede comprar productos de absorción del flujo menstrual.
  • 7 de cada 10 mujeres, niñas y adolescentes deben realizar recolectas en camiones cisterna, tuberías comunes, pozos o, en última instancia, comprarla, en vista de no tener acceso al vital líquido mediante tubería conectada a agua corriente.
  • La mitad de las mujeres, niñas y adolescentes indican dificultades para mantener una higiene menstrual adecuada, y poco menos asumen que su rutina diaria ha sido afectada por estas condiciones.

Organizaciones que trabajan por los derechos de las mujeres 

Ante este panorama, diversas organizaciones y particulares, han trabajado para resolver algunas de las carencias de las mujeres que se encuentran en pobreza menstrual.  

Acción Campesina es una de las organizaciones que a través del proyecto Wash, desde el componente Salud Sexual y reproductiva, ha emprendido una cruzada por defender los derechos de las niñas, adolescentes y de mujeres en edad reproductiva, especialmente en las zonas rurales. Hasta los momentos, al menos 612 beneficiarios, de los cuales 181 son hombres y 431 mujeres, recibieron atención directa en doce comunidades de cuatro municipios de los estados Miranda, Aragua y Guárico.

Ver más detalles: Más de 400 adolescentes de doce comunidades del país se prepararon para una sexualidad responsable

Con Ellas, es una campaña de financiamiento, promovida por las organizaciones Acción Solidaria, Centro de Justicia y Paz (Cepaz), Funcamama, Preparafamilia, Uniandes y Unión Afirmativa, para donar 400 copas menstruales a mujeres de bajos recursos. 

Margaret Guerra, es la doctora que presentó la marca de copas menstruales Amacup, la única en Venezuela que hasta el momento tiene los permisos sanitarios del Ministerio de Salud, ya que es elaborada con silicona grado ‘’A’’ médico. En el mercado capitalino tiene un costo de 15 dólares.

La doctora Guerra, junto a otras organizaciones, ha donado copas menstruales en comunidades vulnerables. Estas donaciones están acompañadas de charlas y explicaciones de qué es, cómo se usa y para qué sirve la copa, y, además, entregar material informativo con todos los detalles sobre el producto, de acuerdo al medio Crónica Uno, responsable de la entrevista sobre su gestión. 

Dra Margaret / Cortesía: Crónica Uno

Si al precio de los productos de higiene menstrual, se le suma el gasto por los hijos, la alimentación, educación, pago de servicios, se encuentran en una situación de incertidumbre y ahogo por tener que prescindir de algunos servicios o productos esenciales para el día a día.

Menstruación digna, deuda pendiente en Venezuela

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

A %d blogueros les gusta esto: