Luego de la tormenta viene la calma. Esto es lo que esperan los productores de huertos familiares de los municipios que han sido afectados por las torrenciales lluvias. Desbordamiento de ríos, pérdidas de cosechas y enseres, derrumbes, son algunas de las consecuencias del paso de la onda tropical número 38, de acuerdo al reporte suministrado por el Instituto Nacional de Meteorología e Hidrología (Inameh) en su página web. 

La onda tropical ha causado estragos, al menos, en tres de los estados donde están las familias de Huertos Familiares. En  Cojedes, Guárico y Mérida algunos de los participantes  han perdido total o parcialmente sus siembras. Esta situación aumenta la vulnerabilidad de las personas, pues sembraron con mucho esfuerzo las semillas que se les han asignado. 

En el estado Cojedes, municipio Girardot, por la crecida del río Cojedes han sido afectadas 16 familias pertenecientes al proyecto Huertos Familiares que impulsa Acción Campesina en las comunidades de Reinoso, San Miguel y la parroquia Sucre. Perdieron cosechas de maíz, batata, auyama, ñame y quinchoncho. Las musáceas se encuentran bajo el agua, al igual que la caña de azúcar. Tienen esperanza de que se puedan salvar por la capacidad de resistencia que tienen, según lo comentado por Rosa Gutiérrez, coordinadora de Acción Campesina (AC) de la zona. 

‘’Los productores de San Miguel han logrado salvar algunas cosechas en canoa’’.

Por otra parte, en Mérida, uno de los estados más afectados, la ingeniera agrónoma María Auxiliadora comentó que en el municipio Santos Marquina no se han reportados mayores daños en los hogares de los participantes del proyecto, «unque uno de los huerteros, el señor Ramón La Cruz, de la comunidad El Monte, fue afectado por el derrumbe de la montaña que tapó toda su siembra de acelga, zanahoria, cilantro, cebolla, remolacha, rábano y lechuga. Otros corrieron con más suerte que él ya que aún no habían sembrado». 

‘’Los demás no han sembrado por terrenos aguachinados o con miedo a perder las plantas. El problema es que está lloviendo todas las tardes, no da tiempo a que el terreno libere el agua’’.

Del mismo municipio, en el sector Hacienda y Vega el río ha crecido y arrastrado ramas, troncos y tierra, sin que exista afectación en los cultivos. Por prevención los vecinos se organizaron para limpiar su cauce ya que estaba tapado. 

En el estado Guárico, municipio Zaraza, seis de las familias beneficiarias del proyecto, que viven en áreas  cercanas al río Río Ipire, perdieron sus siembras por la crecida.  Mientras que otra de la misma entidad ha sido afectada por el desbordamiento del río Unare. 

‘’ Yo he ido tres veces por semana para darle mi apoyo y solidaridad, para que no decaigan’’, explicó el agrónomo Orlando Di Giacinto.  

De acuerdo a la FAO varios estudios demuestran que el aumento de las catástrofes puede atribuirse en gran medida a la mayor vulnerabilidad de la población, ya que hay presiones económicas, sociales, demográficas y ambientales. Además, por la falta de oportunidades alternativas de empleo e ingresos, es cada vez mayor la población que se ve obligada a vivir y obtener sus medios de subsistencia mediante actividades agrícolas y pesqueras en zonas vulnerables y peligrosas, como llanuras de inundación, zonas costeras y laderas inestables. 

Lluvias afectan producción de los huertos familiares

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