Por: Alexander Cambero

Una pandemia silenciosa es la contaminación de los alimentos. Se estima que seiscientos millones de personas se enferman cada año por consumir
alimentos contaminados por virus, toxinas o productos químicos: los mismos son los responsables de la muerte de trescientas mil personas al año.

Estos datos se obtuvieron gracias al estudio realizado por la Universidad de Filadelfia sobre las enfermedades transmitidas por los alimentos, que se desarrolló durante ocho meses en varios países de África y Sudeste Asiático.

En los huertos familiares, se reduce el riesgo de contaminación por productos químicos ya que se emplean practicas ecológicas para la producción

Dicha institución recomienda que las autoridades sanitarias y agrícolas deben identificar los denominadores comunes del brote y trabajar con las empresas privadas para localizar la fuente de contaminación. No es una tarea fácil, pero las nuevas herramientas científicas, como las aplicadas en Biotecnología de alimentos, la nanotecnología, entre otros, están consiguiendo que el proceso sea más rápido y efectivo.

Un avance científico importante es la secuenciación del genoma completo
(SGC), que identifica los patógenos leyendo sus combinaciones de genes. La SGC es una técnica que lee la información genética y puede revelar una
secuencia distinta e identificar microorganismos concretos. Estas secuencias de ADN son como las huellas dactilares. 

Cuando los alimentos no son orgánicos se corre el riesgo de afectar la
capacidad cognoscitiva de los niños en edad escolar. En el futuro tendremos
mayores problemas de aprendizaje.

Ver también: Agricultura ecológica: tipos de insumos naturales para el control de plagas

Para destacar el papel crucial de la inocuidad de los alimentos en la
promoción de la salud y la erradicación del hambre, cada 7 de junio se celebra el Día Mundial de la Inocuidad de los Alimentos. El objetivo es llamar la atención y motivar actuaciones para ayudar a prevenir, detectar y gestionar los riesgos transmitidos por los alimentos, contribuyendo así a la seguridad alimentaria, la salud humana, la prosperidad económica, la agricultura, el acceso a los mercados, el turismo y el desarrollo sostenible.

Cada acción es importante en la seguridad alimentaria

Si usted produce, procesa, vende o prepara alimentos, entonces desempeña
un papel a la hora de garantizar su inocuidad, a la vez, forma parte del sistema alimentario.

La nutricionista María Palaffo, de la Clínica Concepción de Barquisimeto afirma que: “Comer alimentos contaminados puede enfermar a una persona provocándole diarrea, vómitos, dolor de estómago, fiebre y/o calambres. La mayoría de las enfermedades causadas por la ingesta de alimentos contaminados o descompuestos pueden evitarse si los mismos son manipulados, preparados, cocinados y almacenados adecuadamente y si se siguen prácticas básicas de limpieza e higiene personal.”

El papel de los entes gubernamentales

He aquí cinco maneras en las que podemos lograr una mejora sostenida en la calidad alimentaria:

a) Los gobiernos nacionales son fundamentales para
garantizar que los alimentos sean inocuos y nutritivos para todos. Y tienen
buenas razones para ello: según el Banco Mundial, los alimentos insalubres
cuestan a las economías de ingresos bajos y medianos, unos 95 000
millones de USD en pérdidas de productividad cada año.

Para ayudar a reducir esta cifra, los responsables de la formulación de
políticas deben promover una agricultura y unos sistemas alimentarios sostenibles, fomentando la colaboración entre los sectores de la sanidad
pública, la sanidad animal y la agricultura, entre otros.

Los Huertos Familiares promueven sistemas alimentarios sostenibles

b) Los países también pueden hacer cumplir las normas internacionales
establecidas por la Comisión del Codex Alimentarius.

El diálogo campesino y los alimentos nutritivos

Uno de los temas fundamentales de estos diálogos es lo referente a la calidad de los alimentos. En Acción Campesina estamos conscientes que se debe mejorar la dieta del venezolano incorporando productos que redunden en beneficio de la salud, sobre todo en las zonas de mayor desigualdad social.

Los Diálogos Campesinos en Sanare, Estado Lara. Liderados por Jorge Soto

El proyecto de Huertos Familiares es una prueba de lo que exponemos. En las cosechas no se utilizan aditivos químicos que puedan traer consigo múltiples dificultades en la salud humana, así como en la contaminación de los recursos naturales.

En los comedores que apoyamos se sirven menús en donde se destaca la calidad, la higiene en la preparación y manipulación de alimentos, además se promueven charlas orientadoras en donde se le enseña a los beneficiarios la importancia de una dieta saludable, con ello contribuyen a lograr personas con mejor calidad de vida.

Pavlova Álvarez, nutricionista y dietista de AC,  explicó que “el objetivo es
promover la seguridad alimentaria y mejorar la salud, por ello contamos con herramientas como los talleres de buenas prácticas en el manejo y preparación de los alimentos, para mejorar la alimentación de quienes participan en el proyecto Huertos Familiares, en los comedores y otros proyectos que impulsa Acción Campesina.

La contaminación alimentaria: el asesino silencioso

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