Por: Alexander Cambero

¿Quién determina la oportunidad de lograrlo?  Fue una inteligente reflexión que hizo Carolina Perdomo, cuando en el 2015 se inscribió en unas jornadas que organizó Acción Campesina en la ciudad de Duaca, en el estado Lara y que a su decir, le cambió la vida.

La actividad buscaba empoderar a las mujeres del Municipio Crespo. Una serie de cursos formaban parte del programa que entusiasmó a cerca de cuarenta amas de casa.

Taller de confección de carteras, Duaca. Acción Campesina

La joven se interesó en la fabricación de carteras. Trabajar con el cuero le llamaba mucho la atención. Colateralmente participaba en los cursos de muñequería, dulcería criolla y gastronomía, pero su norte era la confección.

Lo primero que hizo fue recoger los retazos que botaban las mueblerías de Duaca para emplearlos en las actividades. El utilizar cada material aprovechable lo tenía internalizado desde el principio.

En un cuaderno escribió: ¿Nos quejamos como siempre o luchamos hasta alcanzar la meta?  

“Las clases las disfrutaba con el  deseo de aprenderlo todo. Jamás perdía un detalle de lo dictado por la instructora. Si escaseaba el material, lo reponía con el deseo ferviente de hacerlo bien.”

Carolina Perdomo/Emprendedora

Lo aprendido lo iba perfeccionando en su casa, en una vieja máquina que fungía como reliquia familiar. Los bocetos que aprendió, los materializaba en piezas que lograban un perfil de calidad para la venta. Cuando el curso llegaba a su fin, quiso saber más de Acción Campesina. Le llamaba la atención la manera de abordar las necesidades, para transformarlas en oportunidades para la gente.

Fue así como viajó hasta la sede del organismo en Los Teques, estado Miranda, para conocer más de su trabajo en favor de las comunidades. Aquella experiencia en Acción Campesina cambió su vida, indica de manera reiterada. Sostiene, que obtuvo herramientas, no solo para lograr progresar económicamente, sino que las enseñanzas las aplica con mucho éxito en su vida familiar. En la organización consiguió el estímulo que necesitaba, la orientación para encauzar tantas ideas que no había podido organizar.  

Continuar hasta alcanzar el éxito

Nos cuenta Carolina Perdomo, que después de culminar el curso de confección de carteras, buscó seguir creciendo en el sector de la confección. La idea siempre fue llegar hasta el éxito. No se conformaba con solo un diploma que muchas guardan para siempre. Era necesario poner en práctica lo aprendido, hasta hacer de ello algo útil para la vida.  

Con el tiempo el negocio de las carteras fue creciendo. Primero logró buenas ventas en Carabobo y Aragua que la hicieron pensar en grande. Un buen día le plantearon expandirse y sin temor alguno avanzó.

De pronto sus carteras llegaron hasta Nueva York. Si bien era un logro extraordinario, sabía que siguen retos más altos por alcanzar. Que lo aprendido no es un mero trámite que brinda las oportunidades.

Y así, con la palabra reto en cada causa emprendida, quiso seguir cumpliendo metas esta vez tomando con fuerza el lema de Acción Campesina: juntos cambiamos vidas para construir futuros.

El bastón de la Divina Pastora

Un amigo pintor le regaló un cuadro de la Divina Pastora. Era una obra llena de mucho colorido que rompía con lo tradicional. Una noche tuvo un sueño, después de un aborto que casi le cuesta la vida.

La figura del cuadro se vistió de un blanco celestial que le nubló los ojos. Creyó que aquello significaba un mensaje.

Un tanto inquieta dejó de hacer carteras y otros trabajos para dedicarse a fabricar un detalle para la imagen.

Solo tenía un mes para realizar algo. Viajó hasta Santa Rosa, habló con el sacerdote de la iglesia, Pablo González, para tratar de hacer algo. El vestido y los accesorios estaban listos desde hacía un año.

Fue hasta la imagen y observó que requería de un bastón. Calculó su tamaño y calladamente se marchó. Un herrero lo fabricó. Los adornos los mandó a comprar en Colombia.

Se guio por el sueño que tuvo, trataba de precisar en los detalles sin contar con una medida especifica. Muchas piedras relucientes impregnaron su taller.

Cuando el trabajo de elaboración terminó, calzó perfectamente en el bastón. Brillaba tan profusamente que los vecinos se maravillaron.

El 12 de enero del 2016 fue hasta Santa Rosa con el bastón. El padre la recibió y al ver el trabajo lloró de la emoción. Lo increíble es cuando le colocaron el bastón a la imagen, le quedó perfecto.

Mayúscula fue la emoción de Carolina Perdomo al percatarse que su obra la llevaba la imagen en la gigantesca manifestación de religiosidad.

Los medios de comunicación se preguntaban por la diseñadora de aquel detalle tan impactante. El padre Pablo González la mandó a buscar, ella estaba en la tarima principal en la plaza Macario Yépez.

Concedió varias entrevistas. El bastón fue donado al museo de la Divina Pastora en Santa Rosa. La cultora sigue emprendiendo en nuevos proyectos vinculados al turismo.

El viaje trepidante de su obra comenzó con Acción Campesina, cuando le enseñó que el éxito está en aquellos que jamás pierden la fe.

Carolina Perdomo: Acción Campesina cambió mi vida

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

A %d blogueros les gusta esto: