La crisis compleja que se vive en Venezuela ha sido un factor determinante en la malnutrición que afecta a la población más vulnerable del país, quienes carecen de suficientes recursos económicos para obtener alimentos y mantener la calidad y la cantidad de la dieta que consumen. Estas condiciones conllevan a estados de malnutrición en todas sus formas y, en muchos  casos, de hambre oculta en la población más vulnerable como son los niños, niñas, mujeres embarazadas y adultos mayores.

Consciente de ello, el Grupo Social CESAP y su asociada Acción Campesina, realizaron una actividad conjunta denominada Respuesta multisectorial, integrada y global de emergencia a la población más vulnerable, afectada por la compleja crisis en Venezuela, en la población de Altagracia de Orituco, Municipio José Tadeo Monagas del estado Guárico, para identificar los riesgos nutricionales entre los asistentes a la jornada.

“En el primer día atendimos a 125 familias en materia de Seguridad Alimentaria, Salud y Nutrición, WASH (promoción de la higiene) y Protección. Hoy atendimos a unas 560 personas, de los cuales 240 son niños, niñas y adolescentes y unas 20 embarazadas y mujeres en periodo de lactancia, todas y todos beneficiarios del Comedor San José Obrero. En total son 720 personas a las cuales se les va a brindar el servicio”, explicó Vesmar Fernández, especialista en Nutrición y Dietética y miembro del equipo de nutricionistas del Grupo Social CESAP.

Durante los dos días de la jornada se realizaron charlas de sensibilización sobre causas subyacentes de la desnutrición, tamizaje nutricional, despistaje de desnutrición, atención médica, entrega de tratamiento, suplementación nutricional y desparasitación en niños y niñas entre 5 y 14 años de edad.

Para Néstor Castillo, monitor del comedor San José Obrero, esta ha sido una experiencia que ha unido a la comunidad de la urbanización Luis Hurtado Higuera, mejor conocida como Banco Obrero, así como a voluntarios de diferentes especialidades entre los que destacan: médicos generales, pediatras, cirujanos, nutricionistas, enfermeras y también a los religiosos de la parroquia.

 “Con esta actividad se busca realzar la dignidad del ser humano. Iniciamos con un taller de sensibilización, para hablarles de lo que se trataba la jornada, explicarles lo que es el tamizaje,  el despistaje de desnutrición y signos de alarma para detectarla a tiempo, los factores de riesgo y las consecuencias de la desnutrición en niños, en madres lactante y embarazadas”, dijo Castillo.

Este tipo de evento está enmarcado en el componente de Salud y Nutrición. Son las primeras jornadas de atención médica nutricional que se realizan en este Centro Comunitario, dirigidas especialmente a niños, niñas, adolescentes, gestantes y mujeres en periodo de lactancia. En el primer día se detectó un 10% de desnutrición, específicamente en niñas, niños y adolescentes, mayores de 5 años, con un riesgo nutricional cercano al 25-30%.

Recuperando la esperanza

Niños y niñas conversadores, ansiosos, llorosos, protectores de sus hermanitos y hermanitas, madres compartiendo experiencias mientras esperaban su turno para la consulta… Allí estaban unas 15 mujeres con sus hijos, en una de las estaciones donde uno de los voluntarios del operativo ofrecía una charla sobre los riesgos de la desnutrición. También estaban los abuelos y mujeres mayores que acompañaron a sus nietos. Entre ellos estaba Emily Peña, una joven madre, residente del sector San José Obrero y beneficiaria  del comedor comunitario de la parroquia.

Emily tiene 7 hijos y es una de las 250 representantes que acudieron con sus niños y niñas a la jornada de atención médica nutricional. Mientras conversaba, sus hijos la rodeaban, unos se aferraban a sus piernas, el más pequeño lloraba y los más grandecitos la miraban con cierta curiosidad.

“Estas jornadas son muy beneficiosas para nosotras, porque no contamos con los recursos para pagar una consulta privada y hay muchos niños que presentan  desnutrición. Esta jornada está prestando esa ayuda a los niños que están bajos de peso y nos dan las proteínas, las vitaminas y eso. Para mí es muy importante”, calificó Emily.

Para la Dra. Nelly Martínez, participar en el operativo es contribuir con el futuro del país.

“Se está haciendo evaluación nutricional con la finalidad de combatir la desnutrición, que desafortunadamente, azota a nuestros niños y jóvenes que son el futuro de Venezuela. Consiste en una medida endotraqueal, peso y talla, una evaluación médica, y si se determina que el niño está en una composición inadecuada para su edad, se le dan los medicamentos necesarios.”

La Dra. Martínez manifestó su preocupación por los altos índices de desnutrición moderada y factores de riesgo que existen en la comunidad y que a su juicio, hay que atender de manera inmediata, de manera que estos NNA se conviertan en ciudadanos capaces de producir, aprender, aportar para juntos construir un porvenir mejor.

Atención primaria y despistaje nutricional llega a Altagracia de Orituco de la mano de Acción Campesina y CESAP

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