En Guárico, Municipio Francisco de Miranda, donde la siembra de arroz y la producción ganadera predominan, viven familias con algo de terreno o patios aptos para la siembra. Con la llegada de Acción Campesina, 80 de ellas están tomando conciencia de sus recursos y empezaron a prepararse. Por primera vez en este lugar, los técnicos de campo han realizado encuentros de abordaje y acercamiento en 2 parroquias, Calabozo y el Rastro, y el acompañamiento para la preparación del terreno donde instalarán los huertos.  

Según Orlando Villanueva, el ingeniero agrónomo encargado de guiar a las familias, el proyecto en este municipio se divide en cuanto a condiciones del terreno, en el ideal para la siembra, en la parroquia Calabozo ubicada en las vegas del Río Guárico.

 ‘’Está área presenta las características típicas del suelo franco, con las proporciones ideales de arena, limo y arcilla que le dan una riqueza en cuanto a la fertilidad química, física y biológica’’.

Ing. agrónomo Orlando Villanueva

Por otro lado hay 4 sectores con características totalmente opuestas a los primeros, en el Rastro y Santa Ana, Emanuel, Los Indios y Luisa Cáceres, al sur de Calabozo. Aquí el suelo no es idóneo para sembrar, está compuesto de un material rocoso conocido como Ripio. Es una mezcla de piedra y arcillas, fundamentalmente compuesta de hierro y aluminio. De hecho, el tapón de la represa de Calabozo ha sido construido con el mismo. 

Entrega de semillas
Parroquia Calabozo
Sector Luisa Cáceres de Arismendi

‘’Si tu agarras el dedo y tratas de hundirlo en el Ripio, no lo vas a conseguir, entonces imagínate una raicilla de cualquier semilla la fuerza que debe tener’’

Ing. agrónomo Orlando Villanueva

Por esta razón, los productores deben emplear canteros, camas de cultivo o almácigos para poder instalar sus huertos. Hasta los momentos 23 familias de esta zona, donde el suelo es Ripio, han adecuado su patio y construido canteros para empezar a sembrar. 

Construcción de los canteros

Cuando hay un espacio disponible para producir, pero las condiciones del suelo no son las adecuadas, los canteros o camas de siembra, son una práctica muy empleada. Aunque no es excluyente, hay productores que tienen grandes extensiones y también pueden emplearlos. 

Las medidas, de acuerdo al ingeniero Orlando Villanueva, las más comunes son las siguientes:

Ancho: 1.20 m 

Altura: 20 cm 

Longitud: variable ya que depende de la disponibilidad del espacio de las familias. 

Entre ellos debe haber una separación de 60 cm.

La preparación del terreno lleva un porcentaje de tierra negra que generalmente se encuentra debajo de los árboles y cercana a los ríos. Se mezclará con cascarilla de arroz, para aprovechar la disponibilidad de este recurso, debido a su producción en la zona. También le incluyen maleza o algunos residuos orgánicos. 

Terreno cubierto de cáscaras de arroz para que se descomponga y se incorpore al suelo

El borde o la estructura puede hacerse con materiales reciclados, como latones, chiveras, palos. La mezcla del material orgánico, debe ser vertida en la estructura que se ha preparado para sembrar. 

‘’En esos casos, se construye sobre ese suelo el almácigo, con una barrera protectora de cualquier material disponible, que ha de contener de manera ideal 80% de tierra negra extraída debajo de la sombra de los árboles, bordes de caños, etc. Y 20% de humus, material vegetal descompuesto o en el peor de los casos, restos orgánicos para que se descomponga. Es muy típico la incorporación de cáscara de arroz, que incluso es utilizada como controlador de plagas para que no nazcan malezas’’.

Ing. agrónomo Orlando Villanueva

Aquellas comunidades que se encuentran pegadas al río y tienen un poco más de extensión,  emplean una porción para sembrar caraota, maíz y una para el huerto familiar, para el que en ocasiones emplean canteros.

‘’En los canteros se puede sembrar vegetales y hortalizas. No es recomendable en canteros los cultivos que son cereales como el arroz, maíz, caña de azúcar ya que se necesita mucho espacio para sacar un beneficio ideal ’’.

Ing. agrónomo Orlando Villanueva

Para alejar a las plagas uno de los participantes ideó un sistema en el que le untó grasa a las láminas que conforman la estructura o paredes del cantero, a fin de evitar que los bachacos o los insectos ingresen al huerto. 

‘’Aquí manejamos el bachao utilizando vinagre. En otra época le agregaban gasolina, pero en esta, bajo la filosofía de agricultura orgánica de Acción Campesina, lo hacemos así’’.

Ing. agrónomo Orlando Villanueva

De esta forma es posible sembrar en cualquier tipo de terreno. Lo primero es la disposición, lo segundo es saber aprovechar los recursos del entorno y las ganas de aprender.

80 familias del estado Guárico recuperan sus espacios y preparan el terreno para instalar sus huertos

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