Por Henkels David Pereira

7 de mayo, Día del Ingengeniero Agrónomo, un día para recordar el esfuerzo de los Agrónomos por impulsar proyectos que contribuyan a combatir el hambre en los sectores menos favorecidos.

Amantes de Venezuela y con efervescente apego al trabajo en las más de 30 millones de hectáreas productivas existentes en nuestro país, las ingenieras y los ingenieros agrónomos desde el campo, las universidades o en el área de investigación, son pilares fundamentales para la fluidez de la producción agroalimentaria en estas tierras bendecidas por la naturaleza. Hoy 7 de Mayo, en tiempos en los que la humanidad es atacada por una pandemia que se ha hecho espacio sin invitación alguna en miles de hogares del mundo, es momento de un justo inciso y aplaudir a las y los profesionales de las Ciencias del Agro. Feliz Día a las Ingenieras e Ingenieros Agrónomos del territorio venezolano; cuya labor en Acción Campesina ha sobrepasado los límites de lo meramente visible, pues sin lugar a dudas, manifiestan que “todo aquel ser humano que trabaja la tierra, tiende a ser  mucho más feliz que el resto de las personas”.

Así lo expresó la Ingeniera Yelmi Urrutia, Coordinadora del Proyecto “Huertos Familiares” de la Asociación Civil “Acción Campesina”, felicitando a su vez a todos sus colegas de los distintos proyectos e iniciativas que llegan a los lugares más recónditos de la geografía nacional, acompañados del apoyo financiero de cooperantes que suman esfuerzos y hacen posible esta realidad que tiene nombre y apellido: “Sensibilidad Humana”.

Este grupo de profesionales son, además, la mano siempre presta y dispuesta a brindar el apoyo en las zonas rurales, a las familias menos favorecidas en muchos aspectos, pero que tienen un inquebrantable deseo de solapar sus carencias, trabajando apasionadamente para que la mirada de sus hijas e hijos se enrumbe con certeza hacia un horizonte mucho más promisor, asegura Urrutia.

Para Acción Campesina, celebrar el Día del Ingeniero Agrónomo, es como hablar de tierra mojada, ordeños y madrugadas, es sentir el sol cerquita incluso antes de que asome su mirada entre la sabana o la montaña, es sinónimo de la sonrisa mañanera del bebé recién nacido, quien en su inocencia entiende que suelos, ganado y manos a la obra, son su primera partida de nacimiento y que si no se cosecha hoy, seguramente será mañana.

Urrutia explica con determinación que el amor es el motivo más persistente en cada acción que realizan, pues ante las carencias en diversas zonas rurales, surgen brillantes ideas y se organizan en obras en pro del beneficio de sus habitantes. En tiempos de Coronavirus, igual no se ha tenido descanso para buscar alternativas para que, una vez controlado y erradicado el Covid- 19, se emprendan nuevos retos; aunque la marcha se mantiene sin dar lugar al descanso. “

Ellos tienen la palabra

He aquí algunos de los coprotagonistas de esta hermosa historia, pues los verdaderos protagonistas están en cada comunidad de las zonas rurales y periurbanas, donde Acción Campesina impulsa sus proyectos; en cada rincón donde se necesitan recursos y Acción Campesina dice “presente”; junto a estos mujeres y hombres; quienes creen, apuestan por Venezuela y confían en que el futuro nace y se hace en la tierra.

Yholiriz Varela, Agrónoma responsable del Proyecto “Huertos Familiares” en el Municipio Carrizal del estado Miranda, explicó sonriente que “toda esa teoría que estudiamos en la universidad, se transforma en hechos palpables, se transforma en felicidad en las personas, en una realidad más bonita y más nuestra, más venezolana… Vemos como un productor intercambia conocimientos y descubrimos mujeres echadas “pa´ lante” como decimos en el campo”.

Diego Diamont, Agrónomo encargado del Proyecto “Huertos Familiares”, en el municipio Mario Briceño Iragorry del estado Aragua, desea que este programa se extienda a todos los estados del país. “He visto muy de cerca la necesidad que tienen las familias, sobre todo en materia de alimentos, y yo como ingeniero agrónomo estoy llamado desde el punto de vista social a apoyarlos y así lo seguiré haciendo”, enfatizó Diamont, al tiempo que agradeció a Acción Campesina su crecimiento en lo profesional y como ser humano; así como  a descubrir la importancia de los huertos en los hogares.

Pedro Rosa, Agrónomo, Coordinador del Proyecto “Huertos Familiares”, en el Municipio José Tadeo Monagas, en Guárico, expresó que la experiencia “ha sido indiscutiblemente maravillosa debido a que me ha hecho crecer profesionalmente y me ha tocado las fibras humanísticas y sociales que no aprendemos ni nos inculcan en la vida universitaria”.

Estos testimonios resumen la encomiable tarea de más de 20 profesionales Ingenieras e Ingenieros Agrónomos, organizados en esta iniciativa de huertos y a los que se suman los proyectos Medios de Vida, Aqua,  FAO, Granjas Integrales; y otros, que día tras día se empeñan en explorar el terreno donde las necesidades laten más fuertes, aquí o allá, en donde madres y padres dejan dormir sólo un ojo a la vez, mientras el inquieto pensamiento, les pregunta: ¿qué comerán nuestros hijos mañana? y es precisamente ahí en donde las manos de este equipo de profesionales del Agro, se abren para ofrecer apoyo y sostén solidario a las familias en estado de vulnerabilidad.

¡Desde Acción Campesina, felicitamos a todas las Ingenieras e Ingenieros Agrónomos de Venezuela en su Día!

Entre el surco, la pandemia y el amor por la tierra
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