Por su compromiso con chocolateras y productores de cacao de Barlovento

El trabajo constante, la dedicación y el empeño de Acción Campesina por llevar a los sectores menos favorecidos del país, un sistema de capacitación que permita a sus habitantes una autonomía económica, fue reconocido en la ExpoFeria del chocolate 2018, evento realizado en el Círculo Militar de Caracas, durante los días 8, 9 y 10 de junio.

En esta oportunidad, Heriberto Araujo, Coordinador de Proyectos de Acción Campesina y presidente de la Cooperativa Promociones y Servicios Rurales (PROSER), fue el encargado de contar la experiencia de Organización en el trabajo con los cacaotero y chocolateros artesanales de Barlovento.

Durante su intervención, Araujo explicó la relación de más de 16 años con los productores de la zona.

“Son muchos los talleres y visitas que hemos hecho con las comunidades de Barlovento. Son muchos los sueños que hemos ayudado a convertirse en realidad. Y seguimos trabajando en eso. Hoy, a través de alianzas con las instituciones públicas y privadas, hemos logrado el entrenamiento de 36 productores de chocolate artesanal, que han podido capacitarse a través de un ciclo denominado Calidad e inocuidad en la producción del chocolate artesanal. Y cuando hablamos que AC hace un desarrollo rural sostenible, la única manera de hacer sostenible la producción de cacao en la zona de Barlovento es logrando  que la gente viva bien con lo que sabe hacer, que es producir cacao, que viva dignamente”.

Posteriormente, el ponente  fue el encargado de presentar a dos mujeres luchadoras, que gracias a su emprendimiento en la chocolatería artesanal han logrado alcanzar el éxito.

La primera en contar su experiencia fue Hilda Marcano, una varguense de nacimiento pero que a raíz de la tragedia de Vargas se residenció en Cúpira. Aunque nunca había visto un grano de cacao, el amor se encargó de mostrarle de dónde proviene el chocolate.

“Yo nunca había visto una maraca de cacao, pero conocí a mi pareja que es productor de cacao, dedicado al cultivo de su parcela, pero él tampoco sabía cómo hacer el chocolate. Un día conocimos a Acción Campesina. Ellos llegaron más que todo para trabajar con mujeres, para enseñarles un oficio, para que ellas dependieran de sí mismas. Cuando llegaron con este proyecto del cacao, el Sr. Heriberto Araujo nos lo presentó y decidimos intentarlo. Luego de esto probamos y comenzamos a avanzar y conocer cómo se extrae la manteca, cómo se saca el polvo de cacao. Pero no nos quedamos ahí, también conocimos cómo trabajar en la plantación y las buenas prácticas que se hacen en una parcela, cómo detectar y controlar las plagas. Nosotros nos volvimos chocolateros artesanales, porque gracias a AC aprendimos también a procesar el cacao y a realizar un chocolate artesanal de calidad”, relató Hilda

Seguidamente, Iris Ramírez, chocolatera artesanal y miembro de la Asociación Cacao Cúpira, tomó la palabra:

“Yo sí conocía el cacao, nací y crecí en una plantación de cacao y, de verdad, a mí no me gustaba eso. Su olor cuando se fermentaba, para mí era repugnante y todas esas cosas, pero como Dios es grande, llegó a la comunidad Acción Campesina con unos talleres y esa formación llegó cuando yo más lo necesitaba. Mi motivación profunda de hacer chocolate era porque me generaba dinero; el dinero llegó cuando yo más lo necesitaba. Y hace un mes operaron a mi hijo y yo no hallaba cómo, los precios eran muy elevados y no veía solución. Pero déjenme decirles que conseguí el dinero que necesitaba gracias al cacao. En menos de 15 días pagué lo que me habían prestado, gracias al chocolate. ¿Por qué digo esto? Porque, tal vez para algunos sea insignificante, pero en esta situación que estamos viviendo y que para nadie es un secreto, el tener una herramienta es importante. Por eso yo, como maestra de profesión y de vocación, me dedico a enseñar a otras personas. Para mí es un placer enseñar a otros. A todos los que yo pueda enseñarles en mi casa, en la escuela, en las comunidades que me invitan, para allá voy. Les invito a que todos los que quieran iniciarse en esto del chocolate estoy a la orden y donde quiera que me llamen, ahí voy, porque lo que yo recibí gratis, gratis también lo doy”.

Al finalizar el ciclo de conferencias, AC recibió la estatuilla “Tableta del Año” en nombre de Don Pedro Rosas Martínez, por su destacada labor como chocolatero con 18 años en la población de Panaquire. Heriberto Araujo señaló emocionado: “Este reconocimiento lo recibo con mucho orgullo, pues conozco a Don Pedro desde sus inicios y hemos visto su esfuerzo por superarse, por continuar trabajando la chocolatería artesanal y formando a nuevos chocolateros para favorecer la incorporación de valor agregado al cacao en la región”.

Acción Campesina tuvo participación especial en la ExpoFeria del Cacao 2018

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