Cuando se combinan saberes ancestrales de los pobladores rurales con nuevas prácticas, se pueden optimizar fórmulas que ayuden a enfrentar estos tiempos tan reñidos. Es por ello que Acción Campesina (AC) decidió incorporar nuevos métodos de huertos ecológicos, como el Huerto Africano, también conocido como Ojo de Cerradura (Keyhole Gardens), como parte de un proceso de transferencia de conocimientos.

La forma del Huerto Africano llama la atención por su sofisticación sencilla experimentada durante generaciones en el continente africano. Es un sembradío  que se eleva unos 40 o 60 centímetros del suelo, en forma circular con un acceso al centro. La circunferencia exterior está cercada por un pequeño muro y en el centro hay una cesta hecha con palos unidos con fibras vegetales o alambres que contiene desechos orgánicos (principalmente de alimentos), los cuales sirven tanto de abono para los suelos del huerto, como para nutrir los cultivos.

Explica Arquímides Farías, quien es Coordinador del Proyecto, que “actualmente, esta técnica se está exponiendo a los pobladores del municipio Andrés Eloy Blanco, en el Centro Demostrativo Comunitario, habilitado en el sector de Palo Verde, aledaño al pueblo de Sanare. Esta nueva práctica se ejecutará luego que se identifique la posibilidad de implementación, realizándose los ajustes y procedimientos para montar el primer ensayo.”

Dice Farias, quien realiza además monitoreo, seguimiento y evaluación de este modelo, que “todo esto se enmarca dentro de una filosofía de prácticas ambientalmente amigables, sostenibles y que admitan la producción de alimentos a corto tiempo para los hogares, sobre todo en este momento de Emergencia Humanitaria Compleja, aunado a la pandemia del COVID-19”.

A través de métodos como el Ojo de Cerradura, AC impulsa el desarrollo de huertos familiares en las zonas periurbanas y rurales de los municipios Iribarren y Andrés Eloy Blanco en el estado Lara, promoviendo innovaciones tecnológicas, con la finalidad de que los agricultores se beneficien con este aprendizaje, por ser una forma distinta y rápida de producir alimentos para incorporarlos a su dieta diaria.

Ecológicamente productivo

Edison Soto es uno de los técnicos de campo de Acción Campesina en Sanare. A pesar de tener varios años trabajando en el área, asegura que es la primera vez que tiene un acercamiento con el sistema de Huerto Africano.

“El Huerto Africano es una idea que impresiona por su sencillez y eficacia. Es perfecto para cualquier persona que quiera cultivar de manera orgánica, en poco espacio y sin mucho esfuerzo.”

Asegura que la comunidad está muy motivada para incorporarlo en sus hogares, ya que se adapta al espacio disponible que tenga cada uno en su patio o jardín.

“Nosotros estamos experimentando con algunos cultivos. Sin embargo, este sistema es recomendable para la siembra de hortalizas, como cilantro, pimentón, tomate, rábano, zanahoria, remolacha, lechuga y repollo, que luego estarán disponibles para el autoconsumo. Este tipo de esquema no es apto para frutales o árboles de gran tamaño, para este tipo de cultivo se recomienda otro modelo de siembra.”

Características del Huerto Africano:

  • Es un tipo de huerto de cama alta con forma circular y un acceso al centro.
  • Está compuesto de un círculo exterior y uno interior de 1,50 m y 0,45 m de radio, respectivamente.
  • La estructura se delimitan con un muro construido con cualquier material de  reciclaje  y en el centro se coloca una cesta hecha con palos unidos con fibras vegetales o alambres que contiene estiércol y otros desechos orgánicos que sirven como abono.
  • Es un sistema que permite cultivar en climas secos o en zonas con suelos pobres.
  • Su tamaño y diseño hace que pueda instalarse en pequeños terrenos.
  • Al ser un hurto elevado, optimiza el esfuerzo dedicado al cultivo.
  • Se recomienda colocar una cubierta o techo en el área de la cesta, para impedir que la compostera se seque y mueran los microorganismos en época de mucho sol y calor.

Lo práctico de esta técnica es que acepta desarrollar varios cultivos a la vez; desde hortalizas hasta algunas plantas medicinales, se puede tener cerca del hogar para una alimentación nutritiva y sana. Además, puede ser atendido por todos los miembros del hogar, incluso los más pequeños de la familia.

De esta manera, Acción Campesina contribuye a mejorar la calidad de vida de los participantes del Proyecto Huertos Familiares, a romper dependencias, así como a conservar y respetar el medio ambiente desde las buenas prácticas agronómicas”.

Texto: Jessie Vargas

Huerto Africano: un cultivo innovador que combina saberes ancestrales y nuevas prácticas

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