Técnico de AC-Lara con participantes del Proyecto, en la comunidad de Caspo.

Desde finales de enero de 2020 iniciamos en la ciudad de Barquisimeto y en el Pueblo de Sanare un conjunto de actividades que contribuirán con la provisión de alimentos para más de 350 familias. Un proyecto que está orientado a brindar capacitación, semillas y herramientas para atender a la agricultura familiar en las zonas rurales y huertos familiares en las zonas periurbanas circunvecinas.

Lo que hacemos es habilitar a las familias para la siembra de hortalizas, leguminosas y cereales que puedan ser incorporadas rápida y eficazmente en la dieta. Para ello realizamos el levantamiento de más de 350 encuestas que permiten identificar el grado de vulnerabilidad alimentaria al que están expuestas esas familias, así como determinar las prácticas agrícolas que desarrollan, si lo hacen. La base de datos que se generó a partir de la aplicación del instrumento sirve también para caracterizar socioeconómicamente a las familias que forman parte del proyecto.

El surgimiento de la pandemia del COVID-19 se ha constituido en un reto para el que no estábamos preparados. Y nuestro equipo de profesionales desplegado en Lara ha dado con herramientas que nos ayudan a cumplir la tarea, aún en medio de las dificultades de movilidad (restricciones al tránsito por el confinamiento, escasez de combustible). Hemos preparado micros radiales, material educativo impreso, recetarios y vídeos que pueden contribuir eficazmente con la formación, en estos momentos en los que reunirnos para aprender está impedido.

Ya iniciamos la entrega de kits de semillas a las familias beneficiarias del proyecto e iniciamos las prácticas agroecológicas en los Centros Demostrativos Comunitarios que hemos estado habilitando. Nos vemos limitados para desplegar las Escuelas Campesinas que habíamos diseñado para la transferencia de tecnologías y el adiestramiento, así que las radios locales serán nuestras mejores aliadas.

Es formidable lo que las personas podemos hacer cuando se nos enseñan caminos y se nos brindan las semillas. Donde solo hay un patio de tierra compactada o un terrenito lleno de monte, la gente comienza a ver berenjenas, cilantro, acelgas, rábanos, caraotas y maíz. Sembramos un puñado de esperanzas y cosecharemos alimentos para la mesa de la familia.

Texto: Arquímides Farías

En Lara sembramos esperanza y cosechamos alimentos
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