En el Comedor María, Mano Amiga

María, Mano Amiga, es uno de los comedores comunitarios que apoya Acción Campesina, tanto económicamente como en asesoría y acompañamiento nutricional y psicosocial. Está ubicado en el sector Rio Cristal-Macarao, carretera Vieja Los Teques, Distrito Capital, es el oasis de 56 personas en situación de vulnerabilidad, que acuden cada día a retirar su comida durante esta cuarentena y mucho antes de la pandemia. Son niños, niñas, mujeres embarazadas y lactantes, adultos mayores y personas con diferentes discapacidades que buscan, no solo saciar su hambre, sino, además, una dosis de afecto, una palabra cariñosa y hasta un consejo oportuno para  la prevención en salud.

A pesar de la situación tan compleja que se vive en Venezuela, el equipo de voluntarios de este comedor ha sabido superar cada reto que impone la realidad, para cumplir con su misión.

La falta de gas para elaborar los alimentos, el déficit de transporte público para que los colaboradores se desplacen y la inseguridad, son algunos de los obstáculos que han tenido que sortear.

Sin embargo, esto no los detiene. “A pesar de lo descrito, que es una realidad innegable, hay logros importantes que hay que mencionar. Por ejemplo, hemos tenido el apoyo de la Empresa Mini Bruno Sucesores C.A., quienes han prestado sus camiones para buscar los alimentos. Además, de llevar el almuerzo a algunos beneficiarios que pasan de los 100 años o están en situación de calle. Este aporte ha sido de gran ayuda en el funcionamiento del comedor”, señaló agradecida Yorky Pedrón Iriarte, Coordinadora del Comedores María Mano Amiga.

Agregó la coordinadora que los beneficiarios están cumpliendo con el distanciamiento social, usan sus tapabocas y son las madres o representantes las que buscan los alimentos para no exponer a los niños al contagio y eso favorece la dinámica de prevención en el comedor, además de respetar el horario de 11:00 am. a 12:00 m. para buscar los alimentos.

“Para sobrellevar esta coyuntura es necesario hacer trabajo en equipo y aplicar habilidades sociales que permitan fortalecer la dinámica del Comedor. Es por eso que nos hemos planteado algunas estrategias para conseguir estos fines, como: acompañar al voluntariado y colaboradores diariamente, celebrar  y compartir buenos momentos, queremos que sientan que son importantes para nosotros – continuó explicando Yorky – Que aunque las condiciones sean adversas, es mejor ser propositivos y responder a los retos; sensibilizar sobre la importancia de compartir con quienes más lo necesitan, entre otras cosas”.

Y la estrategia empleada ha dado buenos resultados. Para María Calderón, beneficiaria del comedor, el aporte que brinda Acción Campesina y el Grupo Social CESAP a este centro, es un gesto de solidaridad del que está muy agradecida.

“En este momento en que hay pandemia y que todo está difícil, sobre todo con los alimentos, a veces no tenemos nada en la casa y este comedor es una bendición. Yo le doy gracias a Dios también”, dijo la beneficiaria.

“La solidaridad es un sentimiento que nos impulsa a ir en ayuda de otra persona, acompañarla en los momentos difíciles en que se encuentre. Es acción, es cuidado, es preocupación no solo por las necesidades materiales sino también por las emocionales – acotó Yorky, haciendo referencia al soporte psicosocial que ofrece Acción Campesina, tanto al equipo de voluntarios como a los beneficiarios –  Así vivimos la solidaridad en el Comedor “María, Mano Amiga” y queremos seguir aportando nuestro granito de arena para aliviar tanto sufrimiento, en especial de niños, madres y personas de la tercera edad que cuentan con nosotros. Nuestro mayor logro es la alegría y el agradecimiento que los beneficiarios muestran cuando reciben su alimento, en muchas ocasiones es lo único que consumen en el día”.

En María Mano Amiga, la cuarentena no los paraliza y acuden diariamente a servir a las casi 60 personas en situación de pobreza extrema, que esperan su alimento y una palabra de aliento. Así, todo el equipo del comedor continúa sus labores para poder funcionar eficazmente, porque la solidaridad no tiene fecha de vencimiento.

La solidaridad no tiene fecha de vencimiento

Un pensamiento en “La solidaridad no tiene fecha de vencimiento

  • 23 mayo, 2020 a las 8:59 am
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    excelente, felicitaciones, por este hermoso trabajo, agradecemos a Dios a acción campesina, y a ustedes que se desprenden para dedicarse aun a riegos por dar que es es uno de los actos mas hermosos, que Dios continué abriendo puertas y proveyendo a acción campesina para que el trabajo continué.

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